La suegra temblaba con las manos heridas limpiando su propio hogar, mientras la nuera bebía café en silencio; él estalló al verla: “¿Quién la puso ahí?”
Cuando Daniel abrió la puerta de la casa con la maleta todavía al hombro y encontró a su madre arrodillada tallando el piso que ella misma había elegido 22 años...